En todo proyecto siempre es bueno contar con piezas que conozcan a profundidad cada uno de los talentos que hay en ella. Es por ello que el alto mando de Diablos de Miranda decidió apostar por la continuidad de Manuel Echezuria como su entrenador en el regreso a los tabloncillos para la temporada 2026 de la Superliga Profesional de Baloncesto (SPB).
Echezuria, oriundo de Ocumare del Tuy, estado Miranda, tendrá la responsabilidad de conducir a un grupo joven en el retorno al circuito rentado nacional luego de un año sabático. Manuel logró el campeonato de la Liga Especial de Desarrollo (LED1) en el 2019 en el que contaron con una camada de talentos provenientes de diferentes ejes de la región, siendo este el primer año de existencia del combinado endiablado lo que lo convirtió en su primer coach en la historia de la organización.
“En el proyecto que vamos a llevar a cabo queremos contar con personas que sean de nuestro estado, que sientan la camiseta y que conozcan el núcleo que hay aquí, que entiendan lo que queremos lograr y quien mejor que Manuel (Echezuria) para que continúe con el trabajo que ha estado realizando en todos los años que tiene con la organización”. Manifestó el gerente general, Rafael Escalante.
El flamante entrenador siempre estuvo arraigado a la institución ya que fue el primer mandamás a nivel profesional en la historia de la franquicia cuando hicieron su debut en la Superliga Profesional en el año 2020. En los años 2021 y 20024 fungió como entrenador en jefe de Diablos, el 2023 fue la única contienda en el que cumplió funciones distintas como principal luego de haber sido el primer asistente del entrenador argentino Lucas Gil.
“Mis sensaciones son de absoluta responsabilidad y entusiasmo. Regresar a Diablos de Miranda en este 2026 representa un reto que asumo con la madurez necesaria para liderar una organización que busca evolucionar. Tras este tiempo de pausa, vuelvo con una visión renovada, con el firme compromiso de impregnar una mentalidad ganadora y una ética de trabajo que nos permita competir al más alto nivel en cada jornada de la Superliga”. Fueron las declaraciones del mandamás, quien tiene experiencia profesional con Toros de Aragua en la Copa LPB 2019 y con Spartans de Distrito Capital en la SPB 2022, ambas como asistente técnico.
Ha triunfado en categorías formativas con nuestro estado, puesto que el estratega se ha llevado los máximos honores en los últimos cuatro Torneos Juveniles de Venezuela con el Estado Miranda: comenzando En 2023 con el título Juvenil U-17 en Barinas, en el 2024 fue campeón Juvenil U-17 en Parque Miranda; en el 2024 se llevó el campeonato de los Juegos Nacionales Juveniles de Venezuela en el Estado Anzoátegui y en el 2025 logró ser campeón Juvenil U-17 en el Estado Lara.
Reveló que, para él, dirigir a Diablos trasciende lo profesional; es una conexión de pertenencia. “Ser mirandino y haber estado presente desde la génesis de esta franquicia me otorga un sentido de identidad único”. Lo catalogó como no solo dirigir un equipo de baloncesto, “es representar a mi gente, a mi estado y a una organización que siento como mi casa. Ese arraigo es el motor que me impulsa a entregar el 100% para dejar el nombre de Miranda en lo más alto”. Declaró.
Recientemente fue primer asistente de la Selección de Venezuela U-17 que clasificó al Premundial U-18 y obtuvo presea de bronce. Dirigió a la delegación de Venezuela U17 que ganó la medalla de Oro en los V Juegos Deportivos del Alba celebrados en abril de 2023, comandó a los chamos de la U14 que se coronó campeona en los Juegos Sudamericanos Escolares 2022, celebrados en Asunción, Paraguay.
En 2017 fue galardonado por la FVB como “Entrenador del Año” luego del subcampeonato con la delegación criolla U14 en el Campeonato Sudamericano de Baloncesto realizado en Maturín. Obtuvo la medalla de Oro en los Juegos Sudamericanos Escolares 2024 celebrados en Bucaramanga, Colombia, de manera invicta.
Manuel Echezuria aseveró que la visión para esta temporada es la consolidación y el desarrollo competitivo. “Apostar por el talento del patio no es solo una decisión romántica, es una apuesta por la identidad y la intensidad que solo los jugadores que sienten estos colores pueden ofrecer. El objetivo es construir un equipo dinámico, disciplinado en defensa y capaz de ejecutar un baloncesto moderno”. Dejando entrever que la intención es que este proyecto sea el presente y el futuro de la organización y demostrar que el talento local está listo para asumir roles protagónicos y “pelear de tú a tú en la liga”. Cerró el oriundo de la parroquia Santa Bárbara.






